sábado, septiembre 29, 2007

A naciu la primel "Ortografía del extremeño"

Esti es el prologu con el qu'escomiença la primel ortugrafia escrita pal estremeñu, la Ortografía del extremeño. Ehraciaenti, nu se puei subil archivus pol mé desta bitácura, asinque aquellus qu'estén entresaus en tenel una cópia desta ortugrafia, que se pongan en contautu megu queandu angún mensahinu (nel acaberu el artículu) u que m'escreba un correu (vei el perfil) que yo vos mandu el archivu .pdf gratis (nu vos ahineis, que yo nu vendu ná).



«Ante un panorama heterogéneo, múltiple e incluso caótico de los modos de escribir en extremeño que de hace más de un siglo hasta nuestros días se lleva practicando y ante la petición por parte de muchos de los que se aventuran a escribirlo, era forzoso que naciera una Ortografía de la cual bebamos todos los extremeños.


Desde las escrituras castellanizantes de Gabriel y Galán, Chamizo, Juan José Camisón o Javier Feijóo, hasta las que aspiran a la fonética como la propuesta en la Primera Gramática Ehtremeña o a la asturianizante-arcaizante de Carlos Quiles Casas, se han presentado tantas formas de escribir el extremeño como personas que lo escriben. Esto ha planteado dudosas formas de leerlo, vacilando entre si es más extremeño como lo escribe Chamizo o J. M. Alcón o Antonio Garrido. Es muy probable que Chamizo cuando escribió leeglo no quiso que se leyera leeh-lo como propone Viudas Camarasa y ni mucho menos lee-glo sino leel-lo, puesto que la r de los infinitivos en extremeño no se aspira, sino que se asimila o se pierde. Sin duda, todas las variantes son ricas, únicas y peculiares y cada autor ha pretendido representarla según sus criterios.


No obstante, abocados a perder por completo el extremeño, estaremos pronto leyendo sus escritos como un vago recuerdo de algo que fue antaño y que ahora está agonizando. Mientras que los jóvenes ignoran por completo qué es el extremeño (si acaso emplean algunas palabras que las sienten como parte de su jerga juvenil como
hartón, harapalis o chachu), los últimos extremeño-hablantes se convierten en el objetivo de estudio de los dialectólogos. La ausencia de una normativa que regule el maremágnum lingüístico de Extremadura, así como la de instituciones que velen por esa normativa, junto con el ignominioso tópico de hablar mal que cargamos a nuestras espaldas, han provocado que dejáramos a un lado una de las principales manifestaciones culturales de nuestra región: el estremeñu.


De ahí que el sentido de esta Ortografía sea, por decirlo de alguna manera, el servir de comienzo para la normalización de nuestras hablas empezando desde lo más esencial: su escritura. Será el primer paso para asentar las bases de nuestra lengua y para usarla con propiedad y difundirla dentro y fuera de nuestros pueblos. Y ese primer paso de una homogeneización lingüística ha de ser firme y sustancial, sin contrariedades, pero sobre todo sencillo y útil.


La Ortografía aquí propuesta, lejos de ser una imposición, se trata de una forma clara (no eclipsada por su compleción) de exponer los rudimentos de la escritura del extremeño. Para ninguno que conozca medianamente la ortografía castellana o la portuguesa ha de suponer un problema. No por esto quiere decir que sea una mezcla de ambas o prive al extremeño de sus caracteres por haber adaptado una escritura en exceso castellanizante o lusitanizante o incluso asturianizante, antes más bien, una escritura simple que recoge a la perfección la pronunciación del extremeño ideal, de ese extremeño modelo del que se ha extraído todo su jugo para que una vez descompuesto se pueda ver de qué manera es posible escribirlo sin perder ni un ápice de su belleza.


Para simplificar la disposición de las cuestiones ortográficas, se ha divido esta obra en dos partes fundamentales: la microortografía y la macroortografía. Estos términos designan respectivamente a la ortografía de la palabra entendida aisladamente y la ortografía de la palabra dentro de un marco mayor como lo es la oración o el texto. Merced a esta división ha sido posible tratar cuestiones de índole morfofonética (la escritura de apofonía verbal y prefijal o la de los elementos compositivos de origen grecolatino) y de índole morfosintáctica (preposición de, el ataque suave). De esta manera quedan correctamente normalizados usos que hasta el momento eran los de mayor problemática en la escritura.


Dentro de esta división, una de las principales innovaciones en lo que respecta a la grafía es el tratamiento de las aspiraciones. Se ha resuelto a través de la dualidad h/s la escritura de la aspiración fuerte (explosiva) y de la débil (implosiva) respectivamente. De esta suerte, la escritura no se plaga ni de j ni de h ni de g, dándole una legibilidad que nunca antes había alcanzado el texto extremeño. De esta manera una palabra como hustícia es posible leerla de manera correcta simplemente advirtiendo al lector que la h y la s son aspiraciones. No llegamos a términos como huhticia o jujticia o juhticia ni formas ilegibles que no representan ni mucho menos la manera de pronunciar.


Asimismo, se han simplificado, en la medida de lo posible, los usos de cada letra, no sin ello llegar a la inutilización de letras como la v o de los distintos valores de la c. Con el afán de seguir una ortografía que resolviera la representación del sonido /θ./, se ha considerado prudente retomar, en este aspecto, la distinción medieval entre c-ç y z, tal como se conserva en portugués o francés.


Por otro lado, la sabia evolución de las lenguas nos ha demostrado que un cambio radical en la escritura según su pronunciación no resulta del todo apropiada, por lo que en esta Ortografía se tiene presente la evolución y etimología de las palabras. Términos tales como varrel, varvechu o avogau tienen su razón de ser en las formas latinas verrĕre, vervactum y advocatum por lo que han de escribirse con v y no con b según ha marcado la tradición ortográfica castellana y que juiciosamente corrigen las gallego-portuguesas. Teniendo en mente este aspecto, salvo en contadas ocasiones (el empleo absoluto de h como aspiración fuerte, la simplificación o diptongación de grupos cultos, etc.), no se atenta con el bagaje latino del extremeño.


Advirtiendo la escritura de la conjunción copulativa derivada de et en las demás lenguas romances, se ha considerado natural la escritura de i y no de y.


Otro aspecto novedoso es el sistema acentual empleado, donde se huye del esquema acentual castellano para adoptar otros nuevos más acordes a la pronunciación del extremeño. Para ello se ha pensado en la manera de eliminar el mayor número de acentos de la escritura, empleando sólo los más necesarios. Este sistema de acentuación dota, además, al extremeño de la distinción entre vocales largas y breves en algunos casos, aunque no suponga un elemento diferenciador salvo en contadas ocasiones (séris «series» de seris «seres», asi «ase» de ási «ábside»).


Otra de las principales innovaciones que plantea esta Ortografía es el haber subsanado errores de reproducción del habla extremeña como lo es la dificultad de escritura que supone productos derivados de la fonética sintáctica. Así, fenómenos como la crasis, la escritura y aparición de la preposición de o la elisión quedan finalmente delimitados. La regularización de este problema radica en la determinación de ciertas crasis, de los usos de la preposición de y de la apócope de ciertos monosílabos, restringiendo, por tanto, el apóstrofe. Dentro de las explicaciones del ataque suave se han incluido varias tablas en las que se muestran las distintas crasis, de manera que la escritura caótica del ataque en extremeño queda reducida a unas pocas palabras por todos conocidas.


Con todo, la Ortografía aquí propuesta no quiere decir que sea, ni mucho menos, definitiva. Una de sus intenciones es que se vaya generalizando el uso aquí propuesto, de manera que, con el tiempo, salgan a flote los posibles errores latentes que albergan estas páginas. Por ello quedará sujeta a cambios y más aún siendo ésta la primera ortografía que se crea para la escritura del extremeño.»

2 comentarios:

Sara dijo...

¡Hola! No sé hasta qué punto tienes actualizado el blog, pero me interesa mucho este documento que habla sobre una ortogrfía del extremeño. No sé porqué, pero no puedo enviarte un correo. ¿Puedes intentar enviármelo tú?

Fraili Carmona Valviensi dijo...

Hola Sara. El documento de la Ortografía es antiguo, actualmente estoy haciendo una revisión y cambiando algunas cosas. Mi dirección de correo está en el perfil, mándame un correo desde ahí si quieres tener más información, aunque te recomiendo que te des un paseo por la bitácora y compruebes algunos artículos que tratan sobre ortografía.